Acaba de salir la sentencia de la Audiencia Nacional fallando a favor de los sindicatos y determinando que los salarios de los empleados de residencias que se rijan por el V Convenio Marco Estatal tienen que ser subidos un 5% con efectos de enero de 2011.
Reconozco que tengo sentimientos encontrados en torno a este tema. Por un lado como directora y conocedora de los gastos e ingresos de un centro, veo que el año pasado no fue un año bueno. Nosotros tuvimos unos meses de ingresos muy justos, fallecieron varios residentes en un corto período de tiempo coincidiendo con las medidas de ajuste económico del Gobierno y nos costó volver a tener las plazas ocupadas. Muchas familias optaron por cuidar a los mayores en sus domicilios cobrando la prestación económica correspondiente y esto que era una excepción dentro de la ley de dependencia se convirtió en una norma. Se dispararon los precios de los combustibles y de la alimentación y el IVA como todo el mundo sabe también subió. Hace poco un compañero de otro centro me comentaba que la mayoría de las residencias estaban al 80% de su ocupación.
Pero por otro lado, como empleada a la que le afecta este tema en su economía familiar, no puedo dejar de pensar que es un trabajo que no está lo suficientemente pagado. Reconozco que soy afortunada porque la empresa para la que trabajo revierte sus escasos beneficios en el propio centro o en otros fines de interés social, sus precios están muy ajustados al coste del servicio. Aún así esto no impide que piense que deberíamos cobrar más y que las personas que desarrollan mejor su trabajo deberían ser recompensadas económicamente.
Por último constato lo que todo el mundo ve: cuando a las empresas les va bien y tienen superávit no se acuerdan de los asalariados ni comparten con ellos las “vacas gordas", eso no viene ni vendrá nunca en el Convenio.